¿Qué pasa con el turismo en Ibagué y el Tolima?

Durante décadas se ha escuchado en pasillos, espacios de tertulia y diferentes mesas que trabajan por el desarrollo de la ciudad y el departamento, un interrogante recurrente: ¿Qué hacer para que Ibagué deje de ser una ciudad de paso y se convierta por fin en un verdadero destino turístico?.

La respuesta es tan sencilla como clara: desconocimiento de la especialidad que exige un sector que merece ser entendido a profundidad, y la falta de visión de sus gobernantes para liderar las grandes apuestas en esta materia.

A pesar de que en el mapa turístico de Colombia, Ibagué y el Tolima componen una región que goza de importantes características demográficas, culturales y en general, atributos particulares que bien podrían ser utilizados a favor del crecimiento turístico, siempre nos hemos visto rezagados y para algunos, algo invisibles en la esfera nacional y más aún en la internacional, incluso cuando desde el sector gremial y empresarial se realizan permanentes esfuerzos y trabajos encaminados principalmente a visibilizar la región y a su posicionamiento como destino turístico.

Pues bien, en mi opinión, la principal causa de esta eterna situación es fundamentalmente la falta de visión y de un compromiso “real” de sus gobernantes a la hora de fijar metas retadoras que garanticen un verdadero fortalecimiento del sector, y como consecuencia de ello, la siempre paupérrima asignación de recursos que no permiten las inversiones necesarias, ni la formulación de proyectos de impacto que le apunten precisamente a preparar el destino desde todos los frentes para ser realmente competitivo y diferencial.

Todo comienza en la formulación de las metas para el sector en los planes de desarrollo que hemos visto a lo largo de los años, escuálidas y superficiales, que más parecen haber sido formuladas con el miedo de no ser capaces de cumplir con verdaderos retos que permitan realizar las grandes apuestas para un sector que puede ser el principal motor de crecimiento económico de una ciudad tan estratégica como Ibagué y una región tan diversa y encantadora como el Tolima.

Hoy, con el nuevo gobierno es de anotar la relevancia que el presidente ha venido anunciando, le dará a la industria y ahí está el sector turístico, reconociéndola como estratégica para la recuperación y fortalecimiento de la economía del país y esto se convierte en una oportunidad de oro para que todos los actores que convergen en ella (alrededor de 13 sectores económicos, entre ellos el turismo) aprovechen para crecer, profesionalizarse, pero sobre todo para retarse en ofrecer cada vez más productos y servicios de alto valor que vuelvan a Colombia una verdadera potencia en materia de turismo sostenible y competitivo.

En Ibagué y el Tolima no podemos ser ajenos a aprovechar esta oportunidad y por ello necesitamos con urgencia ajustes en los actuales planes de desarrollo para que se alineen con el Plan Nacional de Desarrollo en esta materia y para propiciar la asignación de un presupuesto mucho más representativo para el 2023 en lo local y regional, además de jalonar los recursos del orden nacional necesarios para dejar ejecutadas al menos las primeras etapas de esas grandes apuestas productivas por las cuales se debe iniciar ya un proyecto responsable de planificación y prospectiva en el que converjan todos los actores de esta importante industria y que defina la hoja de ruta del sector para su verdadero crecimiento:

  • Observatorio de Turismo para el Tolima y Sistema de Información Turística para la ciudad (hoy existen en ambos planes, pero a un año de terminar los actuales periodos, ni siquiera han iniciado)
  • Presentación de # de proyectos a Fontur y entidades del orden nacional para jalonar recursos.
  • Inversiones en infraestructura turística que apoyen el trabajo de los prestadores rurales que han venido profesionalizándose para garantizar producto de alto valor.
  • Inversiones en infraestructura vial en las principales vías de la ciudad y vías terciarias en las zonas donde se viene consolidando una importante oferta turística en la zona rural.
  • Ponerse metas para aumentar el número de destinos o productos certificados.
  • Proyectos que pongan en la delantera a Ibagué y el Tolima como referentes nacionales de turismo sostenible, incluyente e innovador.
  • Proyectos que profesionalicen y certifiquen en calidad turística ambiental y de servicios a los actuales operadores turísticos con productos ancla.
  • Contratación de un estudio profesional de carga para zonas como el Cañón del Combeima, Toche y Parque Natural Nacional de los Nevados que permitan una planificación seria de trabajo para su proyección responsable y sostenible.
  • La recuperación de que el Tolima tenga la sede de la Coordinación regional de Fontur.

En materia de turismo especializado de eventos, los cuales garantizan una derrama económica de 5 a 7 veces más alta que el de visitantes:

  • Un Plan de Promoción Turística internacional de alto impacto en trabajo conjunto con el Bureau de Turismo que permita visibilizar a Ibagué como un nuevo destino por descubrir.
  • Ponerse el reto de participar en al menos 5 ferias internacionales de la industria MICE con un portafolio de destino estructurado y competitivo que realice contactos claves de promoción de destino para captar al menos 10 eventos internacionales que traigan un promedio de 5 mil asistentes por cuenta de estos contactos.
  • Obras de infraestructura en materia de salones para eventos que cumplan con los requisitos de la industria de reuniones para lograr traer grandes eventos a la ciudad.
  • Un proyecto de trabajo conjunto con la aeronáutica civil para fortalecer el aeropuerto en materia de rutas, frecuencias y servicios en el terminal aéreo.
  • Metas de eventos captados en conjunto con el Bureau de turismo en congresos, convenciones, ferias y viajes de incentivo.
  • Ponerle metas anuales de captación y atención de eventos nacionales y e internacionales al Centro de Convenciones Alfonso López Pumarejo que garanticen su autosostenibilidad y aporten a la derrama económica de la región.

Estos serían algunos de los retos que debería tener un Plan de Desarrollo serio, comprometido y profesional para aportar verdaderamente a una industria que ningún gobernante se ha tomado la molestia de conocer a profundidad y con la que claramente ha faltado un verdadero compromiso de inversión exponencial que de igual forma provea las herramientas necesarias que lo ayuden a fortalecerse y a crecer, como si sucede en las capitales que hoy gozan de importantes reconocimientos nacionales e internacionales por su innegable protagonismo en el turismo de visitantes y de eventos.
 

Ángela María De la Pava L.
Directora Ejecutiva Ibagué MICE & Visitors Bureau

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